Participación Política

La participación política, definida de manera amplia y general, hace referencia a toda actividad de la ciudadanía que esté destinada a involucrarse en la elección o selección de las autoridades y/o a influir en ellas sobre cualquier cuestión pública (Mateos, 2003). Esta participación adquiere distintos tipos de manifestarse, desde la emisión de sufragio en procesos electorales hasta procesos de acción colectiva, sean mediante formas convencionales (o formales) y no convencionales (no formales) (Uriarte, 2002).

Participación Política: ¿Qué es y qué tipos de participación hay?

La forma más convencional de participación política es la participación electoral. Más allá de la convencionalidad, la participación electoral es considerada como la más democrática y equitativa, debido a que son los procesos más amplios y generales en las democracias modernas y pone a todos los ciudadanos que emiten un voto en igualdad de condiciones, de igual manera, esta forma de participación se constituye en el vehículo central para la relación entre gobernantes y gobernados (Nohlen, 2004).

Esta forma de participación política, además, se relaciona directamente con otra de las nociones claves de las democracias modernas, la representación, que se puede diferenciar en, al menos, cinco variantes respecto de su significado: la representación como cesión de autoridad, la representación como responsabilidad, la representación como espejo o reproducción de una determinada realidad, la representación como vocación simbólica, y la representación como acción en interés de alguien que no puede o no desea actuar personalmente (Pitkin, 1985).

A pesar de estas potencialidades, la democracia reducida a su componente electoral es la forma más común y universal de entenderla, pero esta reducción plantea un desafío central para el ejercicio de la ciudadanía porque la limita a la votación por representantes, sin embargo, es posible identificar otras formas de participación inclusive dentro de los mismos procesos electorales. A lo largo de las tres fases del ciclo electoral –etapa preelectoral, etapa electoral, y etapa postelectoral (OEA, 2014; IDEA Internacional, 2015) –, existen una variedad de iniciativas que recogen un elemento central de la participación en democracia: la voluntariedad (Sartori, 2009).

Se trata de iniciativas que buscan mejorar la calidad de la información, a partir de acciones de verificación de datos, discursos, y noticias; promover las votaciones informadas con aplicativos de orientación programática del voto; incentivar la generación de propuestas desde la población hacia los partidos/candidatos; conformar e implementar misiones domésticas de observación electoral; controlar los gastos de campaña; y desarrollar acciones de seguimiento a las promesas electorales (Fundación Construir, 2019).

El ciclo electoral está compuesto por 3 fases:

El Ciclo electoral
  1. Pre electoral, que contempla elementos como el marco Legal, la planificación del proceso electoral, el registro electoral, la formación de los funcionarios, educación cívica, etc.
  2. Electoral, que contempla elementos como el padrón electoral, el registro partidos y candidatos, la educación e información al electorado, las campañas de los partidos, la votación y escrutinio, etc.
  3. Post electoral, que contempla elementos como la agregación resultados, el anuncio de resultados, las impugnaciones, los resultados finales, posibles recomendaciones, etc.

Más allá de los procesos electorales para la definición de autoridades, sean nacionales o subnacionales, la participación también se manifiesta en otras formas de expresión democrática, como la directa y la participativa, que se presentan como soluciones a las limitaciones de la democracia representativa. Así las prácticas y mecanismos propios de estas formas de ejercicio democrático, a pesar de tener una historia tan larga como la noción misma de democracia, adquieren relevancia en un momento en que la democracia puramente representativa y sus instituciones clásicas, como los partidos políticos, han entrado en declive (Welp, 2018). Los principales mecanismos de democracia directa son los referéndums, las revocatorias de mandato, y las iniciativas legislativas ciudadanas, entre otros.

¿Sabías que?

El Consejo

Los mecanismos de democracia directa y participativa contemplados en la legislación boliviana son:

  • Referéndum.
  • Revocatoria de mandato.
  • Asambleas y cabildos.
  • Consulta previa.

Otras formas de ejercicio de democracia directa y participativa medianamente institucionalizadas son las que se insertan dentro de las nociones de participación ciudadana y control social. Se trata de una forma de participación en la que la población, sin ser parte oficial y electa del aparato estatal forma parte, en mayor o menor medida, de la toma de decisiones de los temas que les afectan (Díaz Aldret, 2017), es decir, se trata de que la ciudadanía se involucre en la gestión pública (Florin y Wandersman, 1990; Baum, 2001). Entre las formas más conocidas están, por ejemplo, los presupuestos participativos, las audiencias ciudadanas, las rendiciones públicas de cuentas, o los consejos ciudadanos.

Todos estos mecanismos, sin embargo, no son homogéneos de un país a otro ni en el tiempo, ya que están mediados por una serie de reglas y procedimientos distintos, es decir que el detalle de cada mecanismo en cada caso determina su facilidad de activación, su probabilidad de éxito (o fracaso), y, por ende, su aceptación en la ciudadanía (Tuesta y Welp, 2020; Linares y Welp, 2019) como una válvula de escape institucionalizada cuando, entre dos procesos electorales, crece el descontento de la población sobre sus representantes y/o las políticas que adoptan (Ascarrunz y Welp, 2019).

Para diferenciar los mecanismos entre sí, se puede prestar atención a dos elementos, el nivel de involucramiento de la población y el grado de institucionalidad de los propios mecanismos. Sobre el primer elemento, la apertura total, es decir a cualquier persona, para el debate de un tema específico responde a un mecanismo de tipo deliberativo; los mecanismos que combinan presencia de autoridades y un grupo más reducido de la población son considerados delegados o semirrepresentativos; por último, las formas en las que se toman decisiones a partir de procesos electorales como los referéndums son definidos como mecanismos directos (Schneider y Welp, 2015).

El segundo elemento, de la institucionalización, se define por el nivel de reconocimiento formal-legal y por la claridad de sus procedimientos. La idea detrás de esto es que la efectividad de un mecanismo depende de la claridad y objetividad en la forma de activarlo, no así de la discrecionalidad de una o más autoridades. Así, un grupo que comúnmente está altamente institucionalizado es el de los referéndums o las revocatorias de mandato, mientras que otro grupo, comúnmente menos institucionalizado, o con mayores variaciones incluso al interior de un mismo Estado, son aquellos que ponen en contacto directo a las autoridades con la población para la definición de planes, programas, y proyectos públicos.

Finalmente, otras formas de participación política mucho menos convencionales son, por ejemplo, la protesta, que ha empezado a ganar cada vez más terreno como un derecho reconocido, o el uso de nuevas tecnologías bajo el principio y la lógica de gobierno abierto. Estos dos caminos son distintos, no solamente en su antigüedad –las protestas son herramientas de larga data, mientras que el uso de tecnologías digitales es reciente–, sino por la cantidad de recursos, conocimientos, y esfuerzos empleados. Mientras que la protesta requiere un gran esfuerzo, tanto para los organizadores como para la ciudadanía, el uso de tecnologías digitales es más “cómodo”; de igual manera, la participación a través de medios digitales conlleva un costo, mayor o menor, en términos de conexión y adquisición de los equipos necesarios.

 

Democracias en ejercício

De manera más conciliadora que otras posturas que ven a la democracia liberal en contraposición de otras formas de democracia, Przeworski (1991) identifica estos principios liberales y electorales, no como un enfoque mínimo o estrecho, sino como un enfoque genético, que componen las normas y procedimientos para la solución pacífica de conflictos innatos a la vida política. Así esta noción no solamente se aleja de las vertientes liberales extremas y ultra individualistas, sino que, de alguna manera, se sientan las bases para las formas participativa, directa y deliberativa de la democracia.

Estas formas, como complementos más que como alternativas de la democracia representativa, se agrupan en dos grandes perspectivas, aquellas más formales que reconocen y promueven la participación democrática más allá de las elecciones, pero mediante mecanismos más institucionalizados, y las que definen la democracia como formas de involucramiento popular que son más espontáneas, menos institucionalizadas, y, por ende, menos controladas. Para el primer grupo, es imperativo concentrarse no solamente en los mecanismos existentes, sino en quién los activa, es decir si son activados desde el pueblo (bottom-up) o si son activados desde el poder político (top-down), como la principal diferencia sobre su aprovechamiento real de parte del demos (Welp, 2018). Por su parte, el otro enfoque postula que las instituciones políticas son intrínsecamente excluyentes, por lo que la participación “real”, la que le permitiría a los excluidos reducir las injusticias es otra más espontánea y menos controlada (Della Porta, 2017).

Más allá de estas diferencias en cuanto a los tipos o formas de ejercicio democrático, hay mayor claridad respecto de que las democracias se definen por la diferencia que tienen con otras formas de gobierno que, de manera genérica, han pasado a autocracias (dictaduras militares, totalitarismos, absolutismos, etc.).

como desmantelar la democracia

Referencias:

Ascarrunz, Julio y Yanina Welp (2019). La revocatoria de mandato en Bolivia. Análisis de limitaciones y propuestas de reformas. Documento de Análisis – Orientaciones Ciudadanas 01. La Paz: Red de Participación Ciudadana y Control Social.

Baum, Howell (2001). “Citizen Participation” en Neil Smelser y Paul Baltes (eds.), International Encyclopedia of the Social & Behavioral Sciences. Elsevier.

Díaz Aldret, Ana (2017). “Participación ciudadana en la gestión y en las políticas públicas” en Gestión y Política Pública, 26 (2): 341-379.

Florin, Paul y Wandersman, Abraham (1990). “An Introduction to Citizen Participation, Voluntary Organizations, and Community Development: Insights for Empowerment Through Research” en Amerqcan Journal of Community Psychology, 18 (1): 41-54.

Fundación Construir (2019). Guía de empoderamiento para la participación ciudadana en el debate electoral. La Paz: Fundación Construir.

IDEA Internacional (2015). Certification of ICTs in Elections. Estocolmo: IDEA Internacional

Linares, Sebastián y Yanina Welp (2019). “Las iniciativas ciudadanas de referéndum en su laberinto” en Revista Latinoamericana de Política Comparada 15: 55-77.

Mateos, Araceli (2003). “Ciudadanos y participación política”, en Creación de Materiales interpretativos e interactivos sobre política para una ciudadanía activa. Salamanca: Universidad de Salamanca.

Nohlen, Dieter (2004). “La participación electoral como objeto de estudio” en Elecciones 3: 137-157.

OEA – Organización de los Estados Américanos (2014). Tecnologías aplicadas al ciclo electoral. Secretaría de Asuntos Políticos (SAP), Departamento para la Cooperación y Observación Electoral

Pitkin, Hanna (1985). El concepto de representación. Madrid: Centro de Estudios Constitucionales.

Sartori, Giovanni (2009). La democracia en treinta lecciones. Madrid y México D.F.: Santillana Ediciones Generales.

Schneider, Cecilia y Welp, Yanina (2015). “Diseños institucionales y (des)equilibrios de poder: las instituciones de participación ciudadana en disputa” en Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, 224: 15-42.

Tuesta Soldevilla, Fernando y Yanina Welp (2020). El diablo está en los detalles: Referéndum y poder político en América Latina. Lima: PUCP.

Uriarte, Edurne (2002). Introducción a la ciencia política: La política en las sociedades democráticas. Madrid: Tecnos.

Welp, Yanina (2018). Todo lo que necesitás saber sobre las democracias del Siglo XXI. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Editorial Paidós.

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